Cursos profesionales

Como cada año, gracias a las opiniones de los alumnos, la Escuela de Cocina y Pastelería TERRA d’ESCUDELLA evalúa sus cursos, se expone a las críticas de los alumnos y extrae valiosas conclusiones para el próximo año.

Opiniones de los alumnos de la Escuela de Cocina Terra d’Escudella

Se podría decir que la evaluación es la «piedrecita en el zapato» de la enseñanza, pero si damos por válido que un centro de formación debe fomentar la reflexión, la crítica y la participación, estamos obligados a poder ser cuestionados por nuestros alumnos, y así lo hemos hecho un año más.

Las opiniones de los alumnos de la Escuela Terra d’Escudella, destacan aquello que es realmente valioso al valorar la enseñanza. Los contenidos, las formas, las instalaciones o los objetivos cumplidos durante un año de curso. Se trata de calificar los valores percibidos en nuestra forma de enseñar.

Un año más los resultados han sido muy buenos. La calificación global entre los diferentes aspectos evaluados por alumnos de los cursos profesionales es incluso superior a la del año pasado, situando el nivel de la enseñanza en un 9,46 sobre 10.

Según las opiniones de los estudiantes, cumplimos con la mayoría de los objetivos expuestos a inicio de curso. Mediante esta evaluación, conseguimos que los intereses o inquietudes comunicados por los alumnos, puedan tener cabida en la dinámica de la Escuela en provecho de una mejor formación.  

La preocupación por la calidad en la enseñanza, es tan antigua como nuestra actividad formativa. Asegurar la calidad en la formación siempre ha sido una cuestión prioritaria, ya que una mala actividad formativa, impide el desarrollo personal y profesional de los alumnos en el entorno laboral.

Formación de calidad

Formación como factor fundamental contra el desempleo

La formación es un factor clave para el desarrollo profesional y personal de los alumnos, además de ser uno de los instrumentos más eficaces para reducir el desempleo y mejorar la competitividad.

La formación aporta beneficios considerables en lo que respecta a los ingresos de los futuros profesionales y contrarresta el aumento de la falta de profesionalización de nuestro oficio.

Dar la posibilidad a todos aquellas personas que quieran estudiar cocina o pastelería y adquirir una formación de calidad, facilitándoles las habilidades claves necesarias para desarrollarse en el entorno laboral, es la principal motivación de Terra d’Escudella. 

Una formación de calidad debe transmitir conocimientos teóricos y prácticos de forma eficaz y en volumen considerable, adaptándose a las competencias del presente y al futuro mundo laboral.

La enseñanza deberá dirigirse a conocimientos básicos y genéricos para construir bases sólidas, a pesar de las corrientes que invaden en forma de modas, el mundo de la gastronomía.

En cierto sentido, la educación de calidad, se ve obligada a seguir unas rutas específicas, para no perder el rumbo en el complejo mundo gastronómico, y que en estos últimos años, ha estado sometido a una notable agitación.

Ventajas y objetivos de nuestra formación

 

Valoraciones de alumnos

La formación se basa en 4 pilares

Para cumplir estos objetivos, se estructura la formación en base a los 4 pilares fundamentales del conocimiento valiosos para una escuela de cocina y cualquier otra institución formativa.

  • Aprender a conocer el mundo de la cocina
     Adquirir los mecanismos del conocimiento. El placer de comprender, de conocer, de descubrir, favoreciendo el despertar de la curiosidad. En nuestra Escuela apostamos más por el dominio de las herramientas y los métodos que por la utilización de la memoria. Creemos que existe un placer que permite dar una explicación a muchas de nuestras vivencias diarias, el conocimiento, que
  • Aprender a hacer en la cocina
    Aplicar el conocimiento teórico a la práctica. Los aprendizajes deben evolucionar y no pueden considerarse hoy en día, una mera transmisión de conocimientos teóricos más o menos rutinarios, pero deben conservar un valor formativo, que no debemos desestimar. Aprender a conocer y aprender a hacer son siempre inseparables, ya que la relación entre el conocimiento teórico y la aplicación práctica deben ser completadas por la actitud y la aptitud del estudiante.
  • Aprender a convivir en la cocina
    Participar de forma activa en las relaciones humanas. La historia humana siempre ha sido conflictiva. Es una tarea compleja enseñar a los estudiantes que no valoren en exceso sus cualidades, destacando más, las del grupo de trabajo al que pertenecen. Tenemos la misión de enseñar a trabajar en equipo, aprovechando de esta manera, un mayor número de oportunidades.

Cuando se trabaja en grupo, bajo una idea motivadora, la rutina y la monotonía disminuyen y desaparecen las diferencias entre las personas. Estos equipos permiten superar los hábitos individuales y valoramos los puntos de convergencia por encima de los aspectos que nos separan, dando origen a un nuevo modelo de trabajo.

  • Aprender a ser en la cocina
    La evolución incontrolada de la cocina en estos últimos años, las apariciones en programas televisivos a modo de espectáculo de entretenimiento ha llevado en algunos casos, a una deshumanización de la figura del Jefe de Cocina.
Quiero ser Chef

¿Cuál es la función de la formación y la educación en nuestra Escuela?

Conferir a todos los estudiantes un respeto por todos aquellos que trabajan en cocina. Fomentamos la imaginación y la creatividad, el arte de la cocina y la pastelería pero también recuperando el compromiso y el respeto con las personas que trabajan con nosotros.

Por eso mismo siempre las opiniones de los alumnos son importantes y van a tener peso en la acción de una buena escuela de cocina.

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