evaluación interna de un restaurante

¿Cuando un restaurante no mola? Los 7 indicadores de calidad

Cuando se habla de los indicadores de calidad de un restaurante se habla de todos los factores que nos permiten a los profesionales de la cocina evaluar nuestro trabajo y a los clientes saber cuando un restaurante solo está de moda o nos ofrece algo más.  

No solo es importante servir buena comida. Sino también pensar en aspectos como la composición de la carta, los vinos, la profesionalidad del camarero, la confianza que estamos generando en nuestros clientes. Todo eso nos lleva a conseguir el éxito o el fracaso de una empresa de restauración. Existen algunas preguntas que siempre deberíamos hacernos acerca de nuestro trabajo.

¿Qué tal la limpieza? El primer indicador de calidad para un cliente

Si la limpieza escasea o brilla por su ausencia, estamos cometiendo un fallo imperdonable.

Cristales sucios, fachada descuidada, rótulo con luces que no funcionan, humedad, pintura envejecida, polvo, papeles, palillos, restos de grasa… Todas son malas señales para nuestro posible cliente. Y aunque haya algunos locales tradicionales bastante guarros, y que aún así tienen éxito, el cliente se merece algo más. Probablemente no dejará de venir o incluso agradecerá, que seamos un poco más limpios.

Uno de los principales focos de propagación de bacterias que pueden provocar intoxicaciones en los restaurantes, se encuentra evidentemente en las cocinas. Y de ello son conscientes los clientes. La mayoría considera que la limpieza de los baños de los restaurantes, son un fiel reflejo del estado en que se encuentran nuestras cocinas y del tratamiento que reciben los alimentos que van a consumir. La mayoría de clientes pueden dar un paso atrás a la hora de decidir comer en tu Restaurante en función de cómo encuentran los servicios. Deberemos revisar la presencia en todo momento de papel y jabón para las manos.

Por este motivo, mantener la higiene en los aseos se ha convertido en una misión clave para los Restaurantes, con el fin de no perder clientela y poder ante aquellos competidores más concienciados en el factor limpieza a la hora de hacer que un cliente vuelva.

¿Qué dice nuestra carta?

La carta de un Restaurante es la imagen de toda nuestra empresa, no solo la imagen gastronómica de lo que ofrecemos. Las cartas nunca deberían mentir, ni exagerar. Siempre debe ser un reflejo fiel de lo que somos. En el papel entra todo, pero luego debe reflejarse en la mesa.

Parece ser, que en algunos Restaurante siempre se ofrece lo mismo. Hay algunos platos que aparecen anclados en todas las cartas. Como si no pudieran ser eliminados, para desgracia de los clientes, de ninguna manera.

Cuando los clientes pueden averiguar qué platos tenemos en nuestra carta sin necesidad de abrirla. Probablemente nuestra oferta está reclamando una renovación.

Otros indicador de calidad importante es la presentación. Una buena carta no solo tiene buenos platos. Sino que también los tiene escritos de forma clara, refleja ingredientes y es cuidadosa con errores ortográficos o traducciones mal hechas.

Teniendo en cuenta que lo que están diseñando va a ser manipulado por muchas manos. El aspecto visual es importante. Por ello tener en cuenta la facilidad de limpieza es primordial, evitando señales o gotas de comida o bebida.

¿Dónde están los precios?

Parece una pregunta obvia. Pero todavía existen algunos restaurantes donde se hace muy difícil visualizar la oferta sin necesidad de acceder al interior del local. Esto es un indicador de calidad de un restaurante es muy importante para un cliente.

Antes de empezar a cocinar, debemos tener claro una serie de aspectos relacionados con la carta:

  • Los restaurantes tienen la obligación de exponer la lista de precios tanto en el interior como en el exterior del local. Se debe presentar al cliente la carta de platos y de vinos que ofrecen.
  • Los precios se entienden como totales y completos, impuestos y servicios incluidos
  • Cualquier plato o servicio no solicitado por un cliente no se pueden cobrar.


¿Cómo evaluamos una carta de vinos en condiciones?

De la misma manera que una carta de platos puede variar mucho de un restaurante a otro y ofrecernos una idea genérica del tipo de Restaurante ante el que estamos situados, las cartas de vinos también varían mucho en función del Restaurante, reflejan igualmente su nivel y de lo serio que se toma la oferta gastronómica.

A fecha de hoy es mejor desconfiar de esas cartas interminables, que abundaban antiguamente, encuadernadas en piel, y que probablemente no hayan sido actualizadas desde su nacimiento.

Puede resultar muy frustrante y aburrido leer una interminable lista de vinos y descubrir después de 10 minutos de ardua consulta, que no disponen del vino seleccionado, o peor aún, que está en malas condiciones.

Otro indicador de calidad positivo de un restaurante es lo de tener cartas cortas y actualizadas, impresas por ordenador y que permite realizar fácilmente modificaciones y actualizaciones en función de precio, calidad o disponibilidad. Estas cartas permiten el cambio de vinos en función de los platos ofertados o de la época del año en al que nos encontramos

Si no se dispone de sumiller, que suele ser lo normal, se hará una carta de vinos sencilla. Marcas conocidas y precios baratos son una buena solución para que los clientes puedan elegir rápido el vino e incluso repitan botella con frecuencia.

La elección de las marcas no es sencilla. Pero a partir de 8 referencias de vinos, los clientes empiezan a ponerse nerviosos y dudar de la elección correcta del vino. Así que, de nuevo, cuidado con cartas excesivamente extensas.

Los restaurantes cada vez más prestan atención al diseño de las cartas de vinos. Es otra manera de cuidar la presentación de nuestra oferta enogastronómica.

¿Qué tal el mobiliario del restaurante?

En los últimos años, con la importancia del diseño y decoración, el mobiliario y la decoración en los establecimientos de hostelería se han convertido en piezas fundamentales para garantizar el éxito, aportando confort y comodidad al cliente.

Si buscamos una experiencia única, no solo es necesario tener una buena cocina y un buen servicio. Debemos tener en la iluminación y, por supuesto, en el mobiliario del local, nuestros aliados.

El mobiliario debe aportar un valor añadido, podemos esforzarnos por ofrecer una cocina exquisita y un servicio atento, pero si los clientes se sienten incómodos o afectados negativamente por la decoración, no nos servirá de nada el esfuerzo.

Para definir correctamente la decoración, debemos tener muy claro cuál será nuestro estilo de local y en este aspecto. La primera impresión es muy importante.

Un aspecto a destacar en el momento de la adquisición de las sillas, es su facilidad de limpieza. Los estilos minimalistas y con pocos detalles, nos facilitan el trabajo.

Evaluación de un camarero: ¿el servicio que tal?

Si los camareros no pintan bien, nos vamos.  En muchos casos, cuando acudimos a un bar o restaurante nos encontramos que somos tratados de una forma exquisita.

Esto debería ser algo común, pero no siempre lo es. Quizás parezca ser una tarea fácil pero no es así. Mantener un personal que realmente sepa tratar cara al público, no es fácil. Pero es un elemento fundamental a la hora de hacernos volver o no, a un determinado lugar.

Más allá de la calidad de los platos y del precio, todos queremos sentirnos ser bien tratados. Si no lo somos, es muy complicado que volvamos a ese restaurante donde no nos han atendido como deseamos.

La atención al cliente se está convirtiendo en uno de los indicadores de calidad de un restaurante con más peso.

Un conocimiento detallado y exacto de la carta, amabilidad y paciencia con los comensales y las situaciones que se producen, respeto de los espacios y tiempos de los clientes y buenas maneras, son requisitos que cada vez más buscamos y apreciamos en estos profesionales que nos atienden.

¿Como nos relacionamos con los clientes?

La atención al cliente, respeto y confianza de las personas que nos atienden son factores fundamentales a la hora de elegir un Restaurante. ¿Pero dónde empieza y acaba esa relación profesional/cliente?

El buen humor es algo que nos hace ser amables. Pero como todo en la vida, siempre debe ser usado con mesura y con un límite

Los niños siempre despiertan ternura y pueden provocar que nos acerquemos a ellos. Per a veces más de lo que los padres quisieran permitir.

Como en cualquier relación profesional, la vida privada de los clientes debe permanecer al margen. Por mucho que podamos conocer a los clientes.

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Autor: Sergi Melendez

Editing: Manuela Pirrone

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