No todo son proteínas

Aunque la mayoría de las veces pensamos que una dieta a base de proteínas sea la mejor, no podemos vivir sólo de proteínas .
A menudo elegimos los alimentos que vamos a consumir por su sabor, color, aroma y textura –cualidades organolépticas que agradan a nuestro paladar-. Pero no cabe duda, que la principal función es la fisiológica, no la de satisfacer nuestro gusto. Aún así, si sólo pensáramos en nutrirnos, no disfrutaríamos de los buenos sabores y de la buena cocina.

No solo de proteínas vive el hombre

Las proteínas son la estrella de nuestra nutrición. La moda de las dietas ricas en proteínas a base de pechuga de pollo y carnes sin grasas han surgido como los caracoles tras la lluvia. Si además practicas deporte de forma regular y entras dentro del circuito de los deportistas, parece que hasta haya una competición para consumir claras de huevo a la hora de desayunar.

Batidos de proteínas y milagros pret a porter

No hace falta hablar de los batidos de proteínas y aminoácidos. Moda que lamentablemente ya se ha llevado personas por delante, debido a colapsos renales. Y por si fuera poco, por fuera tampoco nos quedamos cortos. Ahora están los suplementos de colágeno para las arrugas y las articulaciones.

¿Podemos justificar esta super proteinosis?

Es cierto que una de las grandes ventajas de practicar una dieta rica en proteínas es el poder saciante. Es decir, con pocos alimentos proteicos, conseguimos reducir la sensación de hambre y reducir la ingesta de calorías. Al menos esta es la afirmación más extendida por los foros de los deportistas.

¿Sacian de verdad solo proteínas?

Pero resultaría muy arriesgado creerse al 100% esta afirmación, ya que existen datos que son contradictorios. De hecho, muchas terapias de adelgazamiento son dietas ricas en proteínas. Las proteínas producen las mismas calorías que los azúcares. Pero obtenerlas es más costoso para el cuerpo, pero de ahí a afirmar que son saciantes, es una cuestión muy discutible.

Cuidado con las dietas de solo proteínas

Y como en cualquier otra dieta “mono varietal”, super-proteinarse, a medio y largo plazo, puede ser peligroso. Como cualquier otro exceso, daña. Resumiendo, un abuso de proteínas puede causar problemas con el ácido úrico, o sea, la temida enfermedad de la gota, y en último extremo fallos renales. Una dieta rica en proteínas, de entrada no tiene porque ser mala y puede ser una buena opción para controlar el peso. Pero tampoco es bueno alimentarse únicamente de un variado de aminoácidos.

¿Podemos hacer una dieta equilibrada?

Una dieta con abundancia de proteínas, es absolutamente desequilibrada. Dentro de nuestro cuerpo, la degradación de las proteínas produce un exceso de amonio, que provoca un mal olor corporal, exceso de orina y descalcificación, al margen de aumentar el ritmo de trabajo de hígado y riñones.

Las proteínas milagro: el colágeno

El colágeno es la principal proteína que da la consistencia a la piel, pero no la única. También actúa en la fijación del calcio sobre huesos y cartílagos. A partir de una edad, la fabricación de colágeno empieza a fallar, principal causa de las arrugas en la cara. Pero no es el mayor daño. Los cartílagos que actúan de cojinetes en los huesos y se van desgastando y calcificando, apareciendo la temida y dolorosa artrosis.

¿Cómo funciona el colágeno?

El colágeno es una proteína animal, que una vez ingerida, se descompone en pequeñas unidades llamadas aminoácidos, que son absorbidas por el intestino. Pero es nuestro cuerpo quien sintetiza nuestras proteínas. Así que por mucho colágeno que consumamos no vamos a mejorar. Si fuera así, seriamos capaces de realizar la fotosíntesis tras varios años de comer espinacas, debido a la clorofila. Es más por mucho pescado que comamos, no nos van a salir ni aletas, ni escamas.

Otra proteína milagro: La carnitina.

Está de moda el trapicheo en el gimnasio de otra proteína milagro, la carnitina, o más exactamente, la maravilla quema grasas.

Este producto es un aminoácido no proteico. Es decir, primo hermano de los aminoácidos, pero no forma parte de las proteínas. Su principal función en nuestro cuerpo, es ser utilizada por el metabolismo de las grasas, para que estas puedan penetrar en la célula y provocar la oxidación de la grasa. Sin L -carnitina, no podríamos quemar las grasas.

¿Tenemos  L carnitina en nuestro cuerpo?

La L carnitina, es un aminoácido más que abundante en nuestra dieta y normalmente tenemos toda la que necesitamos. Por lo que cuando haces ejercicio o ayuno, para movilizar las grasas, tu cuerpo dispone más de la necesaria para realizar el proceso bioquímico de oxidación.

Como siempre el consejo de los expertos en nutrición, de comer variado y disfrutar de los sabores de la comida mediterránea probablemente, será la mejor manera de cuidar nuestro cuerpo.

Autor: Sergi Melendez Giner

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